La novela: Análisis

Los ojos de Abril es una novela con dos historias paralelas que se interrelacionan a través de sueños recurrentes entre un personaje llamado Isaac Felipe, en clara alusión al afamado escritor costarricense, quien sigue a través de sueños, lo que le ocurre a Gabriel en Zarcero, así se evidencia un marcado elemento onírico que se desarrolla a través de la historia de ambos personajes. No obstante he de referirme a la primera edición de esta obra que se clasifica como versión especial para adolescentes, la que consta de 110 páginas. 

Existe una segunda edición de la obra, de 200 páginas aproximadamente que es donde se dan dos historias paralelas con cambio de tiempo y espacio y es en la que aparece Isaac Felipe.

Desde el punto de vista estructuralista se aprecian diferentes planos, tales como el ideológico a través del tema central y los secundarios, la intención del autor, el código apreciativo, la visión que tiene sobre el mundo  y la postura del autor al tratar el tema que trata. El segundo es el plano fáctico, o de los hechos, allí se valoran los acontecimientos a través del argumento, los espacios, la trama, el asunto, la historia, lo relacionado con lo psicológico y las relaciones entre los personajes. El tercer plano lo ubicamos dentro de lo lingüístico, y lo relacionado con el uso de la lengua tales como el registro del habla, el estilo, los recursos, las figuras literarias.

Veremos cada uno de estos aspectos en el análisis que sigue.

Género literario

Novela:  Es narrativa, escrita en prosa, es extensa, tiene muchos personajes, presenta muchos ambientes y acciones

Argumento

Siguiendo una estructura de ocho capítulos y con muchos elementos arrancados de su propia experiencia de vida, el escritor de la  novela comienza la misma con una dedicatoria “A mi linda viejita porque son tantas tristezas que has sufrido junto a mí que no hay nadie más en el mundo con quien las alegrías quieras vivir”.

Luego el autor relata la historia de Gabriel, un joven adolescente que observa a otro joven como él que huye perseguido por su padrastro alcohólico. Él también lo sigue y de pronto siente cómo su cuerpo se introduce dentro de aquel otro. La acción ocurre en un bosque, y el tiempo nos deja ver que es de noche y que llueve a cántaros. Existe un forcejeo entre lo que él cree  que ha sido su vida y lo que considera que vale la misma: nada. La angustia, la soledad de Gabriel hace que se desdoble en dos personajes, uno quiere terminar su vida, el otro huye de esa posibilidad, así señala que “Erguido al borde del precipicio miré…y me pareció escuchar una voz que provenía del barranco…” la que le decía “”-¡Hágalo!, láncese con toda su angustia al vacío”. Pero por otro lado se aprecia que “ … siente una fuerza extraña que me empuja hacia el que huye, una atracción absorbente que me arrastra para llevarme a ser parte de ese otro cuerpo”.  En el transcurso de la obra el personaje protagonista pasa por muchas experiencias que lo hacen tener un criterio de la vida diferente al que tenía al comenzar el relato, desde un punto de vista negativo, oscuro, desgarrador,  ha pasado a tener uno se ha sentido amado por Leo, por Lucía, así que  vuelve a ser él mismo, y entonces aprecia que “los colores recobran sus pigmentos por completo.” Entonces se siente “… embriagado de una extraña libertad”.

Esto lo lleva a tomar una determinación funesta para su vida, alentado por un precipicio que le habla y lo conmina a que se lance a él. De repente aparece una brisa de aire, la que él inmediatamente asocia con la figura de su madre muerta quien lo impele a luchar por la vida “-Gabriel, tiene que saber que muchas veces la tristeza es el precio que tiene que pagar por la felicidad…Así es que permita a los sueños nacer y a los momentos llegar”.

El muchacho toma el camino de la vida, se encuentra con su perro Cholo y luego de caminar llega a la zona de Zarcero, específicamente a la hacienda Las Brisas, donde es recibido por un señor un poco estrafalario llamado don Leo al que lo caracteriza su buen corazón pero sobre todo su don para narrar historia a cada momento. Este personaje vivía en una casucha al lado de la casa grande, propiedad de don Pedro Abril quien permite que se quede con don Leo.

Gabriel y don Leo se cuentan sus historias pasadas y además lo relacionado con la familia de don Pedro, la fallecida esposa, doña Elena y la pérdida de visión de la hija de ambos Lucía luego de una caída desde un caballo.

A esta joven, un poco mayor que él la conoció un 16 de abril, como el apellido de la familia, se aprecia una relación título – obra: ella era ciega pero veía con sus manos y su sensibilidad, era de apellido Abril y Gabriel la conoció el ese mes.

Estaba nuestro personaje debajo de un viejo árbol tocando guitarra y llegó ella, quien interpretaba la flauta, Lucía le dijo que ese árbol, donde estaban se llamaba Manuelito, del mismo nombre que  el árbol de cas de la infancia del autor, lo único que le recordaba a la abuela y a la naturaleza de su niñez.

Gabriel se percató de la inteligencia de su amiga y de que él no tenía la preparación necesaria. Pero no se dio por vencido, quiso prepararse dentro de lo posible, pidió ayuda al sacerdote del pueblo, Juanito y este se la prestó enseñándolo a leer, y dándole muchos elementos de cultura general.

Con el paso del tiempo el padre Juanito le propuso que fuera a la capital a estudiar para profesor de español y que al terminar sus estudios volviera a Zarcero a trabajar en el colegio, este aceptó, se despidió de su amiga y marchó a San José, donde se alojó en el Seminario de los Misioneros Cambonianos. Allí supo que don Leo había abandonado la hacienda y más tarde acerca de la partida de don Pedro y de su querida Lucía. Escapó, regresó a la hacienda supo que su amiga saldría del país y la vio partir desde el árbol que los había acogido en muchas ocasiones.

Al finalizar la novela, como en el primer capítulo, observamos a un personaje angustiado, temeroso, decidido a lo peor, se desprende de su vida paralela y vuelve a ser él mismo, imagina todo lo vivido como en un sueño donde se aprecia el monólogo interior. Pero ahora no ocurre como en aquel momento, allí necesitó de otro elemento, como la brisa aparecida para no cometer un error, ahora él es capaz de hacerlo por sí mismo. Esto le da a la novela un matiz de optimismo que es lo que hace que el relato guste a los lectores, así dice Gabriel en ese final: “Descubro que hay inicios y desenlaces de ciclos en cada decisión, que hay lugares donde terminan días y empiezan amaneceres, que la tristeza de hoy es parte de la felicidad de mañana, y que hay tiempos de silencio en perdidos pensamientos, donde los recuerdos capturados en la atmósfera de los momentos vuelven a vivir.

Y desde ese lugar, más allá de lo lejos alcanzado por imaginación alguna, donde el recuerdo no muere en muerte de olvido, veo la tarde caer.”

Personajes

Gabriel. Joven adolescente que no pudo ir a la escuela, vivía con su padrastro pues su madre murió, era maltratado por este de quien huye.

Don Leopoldo Alegría Gallini. Viejo estrafalario, pero de buen corazón, acogió a Gabriel en su casucha y le dio todo lo que pudo, sobre todo cariño.
Juan Pedro Pini, padre Juanito. Italiano de nacimiento, sacerdote de Zarcero, visitaba a la familia Abril semanalmente. Ayuda a Gabriel en sus deseos de superación. Por su fisonomía Don Leo le decía padre Gordín.

Don Pedro. Padre de Lucía, era un hombre feliz con su esposa Elena, pero al morir ella de cáncer de seno se convirtió en un misántropo, en una persona adusta. La situación económica en la que cayó hizo que decidiera irse del país con  su hija.

Lucía de Abril. Joven hermosa, ciega pues tuvo un accidente al caer de un caballo. Se convierte en a inspiración de Gabriel. Por  ella quiso estudiar y preparase para hacerse digno de ella.

Don Chema y doña Pelos. Eran amistades de don Leo.

Doña Noemí, o Nonó. Empleada de la casa grande donde vivían el padre y la hija. De buen corazón aunque representara lo contrario.

Doña Merceditas o Mechitas. Señora viuda que pretende don Leo. Su esposo se llamaba don Joaquín.

Tío Chillo. Personaje que hizo una promesa a la Virgen del Carmen con tal de ganarse el paraíso.

El padrastro. La figura de un padrastro abusador con quien convivía luego de la
muerte de la madre se distingue en las siguientes palabras del relato “Escuché un grito
de odio a mis espaldas y recordé que era a mí a quien aquel hombre ahora perseguía,
por lo que necesitaba huir de él, aún sin saber la razón”.

Intertextos

  • Se menciona el terremoto de Golfito en sábado santo de 1983.
  • La hoja de aire de Joaquín Gutiérrez: “Entonces, tomé aqulla hoja entre mis manos, la miré por varios segundos…”
  • La Segua, leyenda tradicional costarricense: “¡a mí no me sale ni La Segua para echarle el cuento!
  • Poema a San Gabriel de Federico García Lorca: “… es el nombre que utiliza Federico García Lorca en uno de sus hermosos poemas.”

Un bello niño de junco,
anchos hombros, fino talle,
piel de nocturna manzana,
boca triste y ojos grandes,
nervio de plata caliente,
ronda la desierta calle.

  • Poema Balada de la cosecha de Julián Marchena: “–Es la música de un poema de Julián Marchena que se llama Balada…”
  • El “boom” hipanoamericano: “como un Llosa, un Carpentier, un García Márquez, un Sábato o un Cortázar…”
  • En el metrrelato de la incubadora se aprecia la interrelación existente entre el objetivo Sancho Panza y el idealista Quijote.

Espacios

Físico: se mencionan lugares relacionados con Costa Rica: Pérez Zeledón, San Carlos, Zarcero, la Basílica de Cartago, San José, el Parque Central de San José, el Seminario Central de los Misioneros Cambonianos en Sagrada Familia.

Psicológico: se evidencia en el estado de angustia del personaje principal en el primer capítulo y en el transcurso de la narración: “Así, rodeado de soledad, lleno de temor y confusión, escucho miles de voces que se acercan y llegan como olas de mar que me traspasan en forma de llantos, gritos de pánico, lamentos de pesar y quejidos de dolor.”

Espacio religioso: Se da a través de varios momentos de la narración, siempre vinculados con al esperanza, el optimismo y la posibilidad de un futuro mejor. “- Ya son casi las seis, machillo: ¡El Ángelus!”. “Solo la fe nos ayuda a superar esos momentos y esos dolores…Por mi fe pienso que nada de ella está muerto…”

Espacio ecológico: Aparece una preocupación por el cuidado del entorno. “… porque ya había iniciado la Tercera Guerra Mundial: los destructores del planeta contra los amantes de la naturaleza… en la escuela se había enterado que, día a día, miles de árboles eran talados; entonces, decía que teníamos que luchar y hacer lo contrario: sembrar.”

Espacio económico: Se describen lugares donde prevalece la pobreza, y en la familia Abril quienes al final del relato deben marcharse en busca de mejores condiciones de vida. “Apenas me dijo a mí, esta noche, que la crisis lo había dejado casi en la calle...”. “Con esos vecinos compartí los efectos de la crisis energética que originó una severa crisis económica en los primeros años ochenta”

Organización secuencial

Se aprecia que prevalece lo lineal, el relato va hacia el futuro, aunque aparecen momento en que se convierte en perturbado, cuando don Leo habla de su pasado o el de don Pedro y su familia.

Tiempo: Predomina el tiempo psicológico, sobre todo en los sueños, en la angustia, en los recuerdos.

Registros del habla:

  • Culto: “Empiezo a descender entre esa atmósfera de irrealidad, con torpes revoloteos y con temor…”
  • Literario: “Mientras tanto, la tormenta lanzó las gotas de lluvia como si fuesen puñales de agua…”
  • Coloquial: “Déjeme ver si entiendo – repuso ella-: usted quiere que yo le enseñe a escribir versos para mandárselos a doña Merceditas, ¿es así, don Leo?”.Aparecen frases populares como: “dejad que las gallinas cacareen, significa que ya se puso un huevo.” “La práctica, machillo: la práctica hace al maestro…”. “…“memoria de totolate” que tengo”. “… bueno grillos o cualquier vaina que no me cueste mucho atrapar”. “…apareció un “Juan Vainas” que nunca pudo afinar la guitarra…”

Metrarelatos

El relacionado con la historia de tío Chillo es un relato que se sale de la historia de Gabriel. Una nota interesante, la Virgen del Carmen le avisa al tío Chillo que moriría unos escasos treinta segundos antes de que fueran las doce de la noche del viernes dieciséis de agosto, esta es la fecha de nacimiento de Rafael Ángel Gómez.

Figuras literarias

A través de la novela se distinguen varias figuras que la adornan con un lenguaje bello, así, por ejemplo,  aparecen

  • Epítetos: “…minúsculas gotas…” “…turbulento caudal”.
  • Símiles: “…y nubecillas que fluyen como ríos.”.
  • Metáforas: “…puñales de agua…”. 
  • Personificación: “…cuerpo y alma abatidos…”
  • Hipérbole: “…miles de grillos chirriaran en mis tímpanos…”
  • Hermosas imágenes donde aparecen lo táctil, lo visual, lo auditivo. “Miré a la bruma azul de los primeros tonos del alba…llenándose del silencio… de la visible desolación…

Época que refleja la novela

Se hace mención al terremoto de la zona sur en sábado santo de 1983, del atentado contra el Papa Juan Pablo II  y contra Ronald Reagan en 1981, y de la crisis energética a principios de los ochenta; así que se ubica en los primeros años de esa década.

Movimiento literario

Se aprecian características de varios movimientos literarios, entre ellos

Vanguardismo: Dentro del surrealismo se aprecian varios momentos  donde el personaje sueña. “Abro los ojos a las imágenes de los sueños que se proyectan en la pantalla de mis párpados…”. “…intento despertarme sin lograrlo; por el contrario, escucho una voz…”

Realismo: Se describen aspectos de la realidad cotidiana, aparecen personajes de las bajas clases sociales como don Leo. “No acabé de contemplar todos los detalles…cuando salió de la pequeña choza…un tipo algo viejo y delgado, a quien con su barriga graciosamente abultada y redonda…le noté una cómica figura…”

Costumbrismo: Según Alejo Carpentier, en las producciones literarias de nuestro continente se aprecian diferentes contextos (ver Escritores Latinoamericanos. Volumen 4 págs. 14 – 17) se evidencia un contexto culinario, esto lo acerca a este movimiento literario.“En lo que canta un gallo le traigo el pan y natillita deliciosa.”

La aparición de la brisa salvadora ubica a la novela dentro de la teoría de lo real maravilloso “Empiezo a descender entre esa atmósfera de irrealidad, con torpes revoloteos y con temor, abriéndome paso entre el cielo y las nubes…” “Al cabo de un rato miré cómo una brisa movió las ramas de un árbol.” En definitiva más adelante Gabriel considera que es el espíritu de su madre muerta quien lo alerta para que no haga una locura “Entonces Gabriel, deje a la oscuridad pasar y no escuche esas mentiras porque El Espíritu del Mal anda en busca de los desesperados para engañarlos con argucias.” y del realismo mágico americano “…como si estuviese observando el mundo con los ojos de Dios, por lo que miro todo lo que sucede en un diámetro de muchos kilómetros alrededor…”propuesto por Alejo Carpentier. Escritores Latinoamericanos Volumen 4 págs. 14. y 17 – 18.

Postneorealismo: Visión fragmentaria de la realidad, se dan descripciones detalladas y se utiliza el lenguaje poético en sus descripciones y narraciones. Se defiende lo imaginario y lo fantástico. Aparecen elementos subjetivos y del mundo del sueño.

Valores y antivalores

La búsqueda de la felicidad: “…es difícil encontrar en nuestros tiempos a gente que es feliz a pesar de tantas tribulaciones y de tantos desencantos que se nos presentan en la vida…”. “Debe saber que todos somos llamados a ser felices.”. “…la felicidad depende solamente de uno mismo y no de otras personas, que nuestra dicha no es consecuencia de tener mucho o poco dinero…

El optimismo y la fe: “Pues esta vida es una lucha diaria, donde encontrará alegrías y tristezas, victorias y derrotas, éxitos y fracasos, pero Dios nos promete la máxima y eterna alegría del alma cuando terminemos esta vida pasajera.”

Optimismo: “Descubro que  hay indicios y desenlaces de ciclos en cada decisión, que hay lugares donde terminan días y empiezan amaneceres, que la tristeza de hoy es parte de la felicidad de mañana, y que hay tiempos de silencio en perdidos pensamientos, donde los recuerdos capturados en la atmósfera de los momentos, vuelven a vivir.”

La solidaridad y la caridad: La ayuda desinteresada prestada por personajes como don Leo y el padre Juanito.

El alcoholismo del padrastro de Gabriel y el maltrato físico y mental al que fue sometido.

Escrito por el Prof. Humberto Ortega del Colegio Yorkín